Vamos a seguir ocupándonos con la idea de simetría. En esta ocasión utilizaremos pintura. Os vamos a enseñar dos procedimientos diferentes para trabajar pensando en este concepto. Vamos a jugar con estas ideas:
MANCHA
AZAR
SIMETRÍA
COLOR
PINTURA ACRÍLICA o TÉMPERA o CUALQUIER PINTURA QUE TENGÁIS POR CASA
CUERDAS
GASAS
RECIPIENTES
PAPEL (folios doblados)
PROCEDIMIENTO 1
Doblamos 2-3-4-5……. hojas por la mitad.
Lo que vamos a realizar son ESTAMPACIONES.
Nosotros hemos usado tres colores, pero podemos usar los que queramos.
Una vez tirada la pintura, doblamos de nuevo el papel y con la mano abierta desplazamos la pintura de un sitio a otro.

Y sin esperar mucho tiempo ABRIMOS EL PAPEL !!!
Y: OH, SORPRESA !!!
Obtenemos dos manchas casi casi iguales, o sea simétricas.
Como tenía mucha pintura en el papel, y aprovechando que estaba fresca, he colocado otro papel encima….ET…..VOILÀ !! OTRAS DOS MANCHAS.
Y a esas manchas les hemos puesto otro color en un lado. Esta vez el naranja y hemos vuelto a doblar la hoja…
todo lo que quisiéramos.
Y ahora sólo nos queda jugar con un rotulador buscando los personajes escondidos que están entre las manchas. Podéis empezar silueteando los cambios de color y a partir de ahí, ir incorporando detalles. Os
sugiero, en esta ocasión, que no dibujéis lo mismo en un lado y en el otro. Si queréis podéis mantener algún personaje, pero intentad que los que salgan en el otro lado sean diferentes, de tal manera que rompamos la simetría.
sugiero, en esta ocasión, que no dibujéis lo mismo en un lado y en el otro. Si queréis podéis mantener algún personaje, pero intentad que los que salgan en el otro lado sean diferentes, de tal manera que rompamos la simetría.
PROCEDIMIENTO 2
Volvemos a doblar por la mitad varias hojas.
En este caso vamos a disponer de varios recipientes con pintura muy diluida. Ponemos 3 ó 4 recipientes. En cada uno de ellos colocamos una cuerda de unos 30 - 40 cms de longitud. Introducimos una cuerda en cada recipiente y dejamos que se empape bien. La cogemos por un extremo y la escurrimos con los dedos de la otra mano y la colocamos en una parte del papel (nos vamos a manchar las manos, pero somos artistas, ¿no? podemos colocar al lado un trapo húmedo para limpiarnos un poco las manos y no manchar los papeles). Cerramos el papel y con una mano presionamos ligeramente el papel y con la otra tiramos del extremo de la cuerda. Usamos en cada papel, 3-4 colores como mucho. Podemos usar también otros materiales. Nosotros en clase, usamos gasa. En estas fotos que hicimos, vais a ver mejor el proceso.
¡¡SALEN UNAS MANCHAS ESPECTACULARES!! Os enseñamos una poquitas de nuestro trabajo en clase.
Una vez secos y prensados los papeles, como en la propuesta anterior, volvemos al trabajo de línea con los rotuladores buscando personajes. Vamos perfilando manchas, descubriendo personajes y relatando lo que acontece en cada papel. En este caso quisimos hacer un libro y tratamos de contar una historia.
No tiene por qué ser que las tres o cuatro páginas cuenten una historia común. Podemos inventar un relato en cada una de las páginas.
Y si queremos hacer un libro, pegamos cada hoja con la anterior y a su vez este bloque lo pegamos a una cartulina que también habremos trabajado, que serán la portada y contraportada del libro. Recortamos los sobrantes para igualar las hojas, y rematamos con un pequeño borde de cartulina negra y una cuerdita bonita, para hacer un cierre especial. Tenéis un trabajo MUY INTERESANTE por delante. ¡ÁNIMO!

















