Ir al contenido principal

El elogio de la lentitud

"El elogio de la lentitud" es el título de un libro escrito por Carl Honoré que habla sobre la cultura "Slow". Tuve la suerte de leerlo hace unos meses y lo recomiendo a todo el mundo. Aquí os adelanto algunas de sus frases lapidarias:


«Creo que vivir deprisa no es vivir, es sobrevivir. Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo, pero la paradoja es que la aceleración nos hace desperdiciar la vida.»

«Hoy todo el mundo sufre la ENFERMEDAD DEL TIEMPO: la creencia obsesiva de que el tiempo se aleja y debes pedalear cada vez más rápido»

«La velocidad es una manera de no enfrentarse a lo que le pasa a tu cuerpo y a tu mente, de evitar las preguntas importantes… Viajamos constantemente por el carril rápido, cargados de emociones, de adrenalina, de estímulos, y eso hace que no tengamos nunca el tiempo y la tranquilidad que necesitamos para reflexionar y preguntarnos qué es lo realmente importante.»

«La lentitud nos permite ser más creativos en el trabajo, tener más salud y poder conectarnos con el placer y los otros»

«A menudo, TRABAJAR MENOS significa trabajar mejor. Pero más allá del gran debate sobre la productividad se encuentra la pregunta probablemente más importante de todas: ¿PARA QUÉ ES LA VIDA?»

«Hay que plantearse muy seriamente A QUÉ DEDICAMOS NUESTRO TIEMPO. Nadie en su lecho de muerte piensa: «Ojalá que hubiera pasado más tiempo en la oficina o viendo la tele», y, sin embargo, son las cosas.
»



No es un libro para niños, pero queríamos relacionarlo con la actividad que os vamos a proponer que es muy pero que muy sencilla. Tan solo se trata de observar a nuestro alrededor y ver cómo el paso del tiempo modifica lo que nos rodea. Además, si tenéis una cámara de fotos a mano, podéis ir fotografiando esos cambios.

c) Piko Zulueta. Fotos desde mi ventana durante varios meses.

¿Qué pasa con la luz que entra en casa por la ventana? ¿Y con las sombras que se proyectan (si se proyectan)? ¿Cambian de intensidad, de dirección, de color...?

¿Tenéis alguna planta en vuestras ventanas o terrazas? ¿Os habéis fijado que están saliendo los primeros brotes y flores?

¿Veis algún árbol desde la ventana? ¡Fijaros en su ciclo vital, es lento pero cambiante!
Otra opción es plantar alguna semilla y observar su crecimiento durante las próximas semanas.

Para realizar este ejercicio sólo hace falta que prestéis atención a los pequeños detalles y que pase el tiempo, un tiempo lento, de horas, días o incluso semanas.